Entre todas las personas, cosas y situaciones que pensé podría llegar algún día a conocer, nunca imaginé que usted sería una de ellas. Sin embargo, acá está frente a mí, en mi vida, en mi hogar, en mi hijo. Esta carta en forma de verso es para decirle: ¡Hola!
Poco más de un año tenía mi Rei,
cuando su pediatra, prudentemente,
nos sugirió una evaluación integral.
Su tarjeta de desarrollo se validaba
con total positividad,
pero usted Señor Autismo, sin yo notarlo,
se colaba ya en nuestra realidad.
Para nosotros fue una primera alarma
que pronto desapareció con un inmenso alivio,
pero el susto que despertó la misma
quedó en mi subconsciente como constante alerta
e inquietante abismo.
Ver a mi chele crecer, hablar, reír, jugar
y demostrarnos su precoz intelectualidad,
me hacía bajar la guardia y suspirar
mientras veía cómo con cada logro excepcional
reafirmaba del autismo su inmunidad.
No fue hasta hace poco tiempo
y tras muchos meses de encierro en nuestro hogar,
que usted Señor Autismo
se dispuso… a despertar.
Sr. Autismo,
tocó a mi puerta
y ha querido entrar.
Al saber me esperaba,
no me quedó más
que de rodillas rezar.
Perdón que no lo recibiera tan rápido,
pero con Dios
he querido primero hablar.
Señor,
De mi vida no me puedo quejar.
Has colmado cada instante de bendiciones
y, sin querer presumir,
has demostrado tenerme
en un lugar muy muy especial.Si nuestra relación fuese sólo humana,
hasta creería que tu amor por mí es preferencial,
pero he aprendido que cada uno de tus hijos es tu número 1,
sólo que no todos aceptan y agradecen ese lugar.No te he nunca pedido una vida fácil,
y cuando la vista se me ha nublado,
siempre has encendido para mi una luz.
Hoy vengo a platicarte sobre esto nuevo que me pasa,
esta presión en mi corazón;
un miedito que me angustia,
que no conozco y ya está en mi casa.Amado Papachú, mi Rei está en el espectro de autista.
Sé que lo sabías mucho antes que yo.
Sí, ese bello chele que llegó a mi vientre decidido a quedarse.
¿Te acuerdas cuando me aferraba a la vida de sus hermanitos,
cuando yo misma decía que talvez un ala venía chueca
y tú compondrías y por eso tenían que regresarse?Seguro también recordarás te decía
que no importaba si sus alas no estaban completas,
que yo les prestaría las mías para que alzaran su vuelo;
que yo te ayudaría y que mi corazón entero entregaría
si necesitabas ayuda para permitirles crecer.Acá estoy, lista para aprender, lista para entender.
Lista para afirmar que sus alas
nunca han estado ni estarán chuecas,
que son grandes y son perfectas.Acá estoy, lista para atrapar los artículos que vuelan,
alargar intelectuales e insistentes conversaciones,
mitigar recurrentes frustraciones
y ser guíada por las experiencias nuevas.En mi caminar de vida te he pedido siempre poderte ver,
entender tus mensajes y a la Virgen,
guiarme, enseñarme
y permitirme de Su mano el camino recorrer.Hoy una vez más a ambos acudo,
para rogarles, si no es mucho pedir,
que con este bello encargo también me concedan
las virtudes, que como escudo,
nos permitirán a nosotros sus padres,
ayudar a nuestro hijo a vencer.Gracias por entregarme la incertidumbre necesaria
para mis planes abandonar y en Ustedes confiar;
gracias por darnos la inquietud
que la muy necesaria paciencia nos hará sembrar,
y que en ningún lado podemos comprar;
gracias por confiarme un proyecto de amor
que me permitirá, en Tu nombre,
a este mundo sensibilizar…
pero sobre todo gracias, por darme el honor y bendición
de que ese ángel creado por tus perfectas manos,
sea mi hijo… y yo, su mamá.
Sé que todos los días comprobaré
por qué mi Rei se hizo tanto esperar…
¡Amor mío, tu misión con nuestro amor,
te ayudaremos a alcanzar!
Sr. Autismo, discúlpeme la demora,
ya puede usted pasar.
Ya que será un fiel acompañante
y gran maestro,
le invito pues
a ponerse cómodo
y sus maletas desempacar.
A partir de este momento,
ésta es ahora su casa
y, por ende,
parte de la familia.
No por no conocerlo bien ahora,
permitiremos olvidar
nuestros valores y modales
de brindar un hogar y todo nuestro amor
a quienes tenemos el honor de hospedar.
Sr. Autismo, sea bienvenido.
Si usted está en mi hijo
de más está decirle,
que también está usted en mi corazón.
Haremos de nuestro caminar juntos,
una bella lección de amor.
María Eugenia Zavala N.
Notas:
Mi hijo Reinaldo fue diagnosticado dentro de la categoría leve a moderada en el espectrum de Autismo en Noviembre del 2020.
Aún para quienes lo conocen, es difícil creer que esto sea verdad, pues es un niño “típico” casi en su totalidad.
Sin embargo, presenta algunas características
muy propias del espectrum,
que al haberlo podido identificar,
nos es más fácil ayudarlo a crecer
y desarrollarse con seguridad.
NOTA: Gracias por leerme hasta acá. La experiencia con Autismo en nuestra familia nos duró menos de lo que hubiéramos creído cuando se nos dio el diagnóstico. Te invito a leer el blog cuyo enlace incluyo a continuación para conocer el desenlace de nuestros corazones con este encuentro.




Cuales fueron los síntomas o señales que le hicieron sospechar que su bebé tenía autismo ?
Hola.. Soy Ana y mi sobrino tiene autismo. Creo que Dios tiene un destino para cada angelito, el de mi Andres darle pasciencia a su mamá y enseñarnos a educar a nuestros hijos a ser inclusivos (no se si la palabra está correcta) el miedo crece cuando nuestra sociedad no está lista permitir que los niños con espectro autista sean tratados y educados sólo con un poco más de “pasciencia” y es que ellos son tan perfectos que no sabemos cómo comportarnos en su mundo. Su autismo es considerando como leve, de los que les cuesta menos la vida “normal” a la que pertenecemos… Eso sí sufrimos todos con los cuetes.. Y es que imaginate, una familia Chinandegana sin pólvora en navidad.. Ahora nos toca tratar de aplacar esos sonidos que para el son una tortura.
Llegaste a mi de casualidad y aquí estiy leyéndote. Me gustaría tener esa fe inquebrantable que tenes.. Pero creo que para empezar, encontraré será de mucha ayuda.
Gracias